Deporte

[:es]Cómo mejorar la competitividad deportiva: el entrenamiento en exposición[:en]How to improve sports competitiveness: exposure training[:gl]Como mellorar a competitividade deportiva: o adestramento en exposición[:]

entrenamiento exposicion deporte competitividad
[:es]Existen deportistas que son capaces de entrenar a un alto nivel pero que al llegar a la competición su rendimiento desciende. Las causas son derivadas todas de los estímulos y contexto diferente en el que se realizan los entrenamientos respecto a los partidos o competiciones deportivas. Es muy habitual escuchar hablar entre entrenadores sobre jugadores que entrenan muy bien pero compiten mal, o viceversa. ¿Cómo conseguir mejorar la competitividad de nuestros jugadores?

>> Artículo relacionado: Diferencia entre rendimiento en el entrenamiento y en la competición

Diferencias entre ser muy competitivo y ser buen competidor

Aprender a competir tiene como objetivo principal que los deportistas adquieran las capacidades necesarias para ser buenos competidores. Sin embargo, un deportista puede ser muy competitivo, pero no ser un buen competidor. La competitividad no solo depende de las ganas por jugar. El deportista muy competitivo es aquel que disfruta con la competición, con los retos y tiene gran necesidad por ganar y la victoria es lo que más le motiva. Esta motivación por la competición no es lo único que hace a un deportista un buen competidor. El buen competidor es aquel deportista capaz de adaptarse a la competición, al estrés que genera, al contexto, al tiempo y a tener un autocontrol en todas las situaciones del juego. De esta forma conseguirá rendir incluso en los momentos más difíciles. El buen competidor es el deportista que se adapta y autocontrola en función de las necesidades de la competiciónUn jugador o deportista muy competitivo que no sea capaz de regular esta situación puede dar lugar a comportamientos perjudiciales para la propia competición al actuar de manera incontrolada por la propia ansiedad competitiva. El buen competidor será capaz de mantener su nivel óptimo de activación en el mejor rendimiento durante los momentos más propicios y manteniendo esa capacidad al máximo de forma controlada. 

>> Artículo relacionado: 23 diferencias entre ganadores y perdedores

Una de las mejores herramientas que tanto deportista, entrenador como psicólogo deportivo puede realizar para conseguir este nivel de competitividad óptimo es el entrenamiento en exposición y en ensayo de las situaciones lo más reales posibles.  

Variables para entrenar exposición y mejorar la competitividad deportiva

La mejor forma de preparar a una deportista para la competición es trasladar al máximo ese ambiente competitivo al propio entrenamiento. Para conseguir este objetivo existen diversas estrategias de entrenamiento. En ocasiones muchos entrenadores optan por realizar tareas de entrenamiento con dificultades muy elevadas para que el jugador tenga que incrementar su nivel de atención y esté preparado por encima de lo que realmente se va a encontrar en el partido.Otra fórmula es la de aproximarse a las condiciones del partido lo máximo posible: juego real, decisiones arbitrales, simulación de situaciones de juego adversas, ruido de fondo, etc. En ambas opciones hay que tener en cuenta que la sobreactivación puede tener un efecto boomerang y volverse en contra del jugador si no es capaz de controlarlo. Es aquí donde entra el aspecto mental y psicológico, la preparación psicológica para alcanzar la eficiencia en el rendimiento deportivo. 

Condicionantes para realizar un entrenamiento en exposición

Las variables que se deben considerar para realizar un óptimo entrenamiento en exposición de cara a la mejora competitiva, entre otros, son los que siguen: 

  • Reglas de juego, aplicar las mismas reglas en el entrenamiento que en la competición (número de faltas, reglas de saque, etc.), salvo para casos concretos específicos. 
  • Jueces o árbitros durante los entrenamientos que se puedan equivocar o no en sus decisiones, al igual que en el juego real. Aparecerá el factor protesta o injusticia. 
  • Secuenciar la participación activa. Simular los mismos tiempos de juego en estado máximo de activación óptima para cada jugador específico y tener un control sobre esos tiempos de participación del jugador. Esto nos dará datos importantes sobre su rendimiento competitivo y en qué momentos usarlos. Además, podemos trasladar esa información al jugador de cara a conseguir que mejore su autorregulación competitiva.  
  • Objetivos específicos. Determinar diferentes objetivos competitivos que implican tener que mantener el estado de activación o incrementarlo como puede ser la simulación de situaciones desfavorables en el resultado. Por ejemplo, vamos por detrás en el marcador y quedan tres minutos de partido; o estamos en bonos de faltas por lo que hacer una falta acarreará un lanzamiento de diez metros (en futsal). 
  • Añadir dificultades táctico-estratégicas. Simular el tipo de defensa que se va a recibir durante el partido, las estrategias del rival o ensayar con sistemas tácticos que haya que adaptar durante el partido de manera específica y ver como evoluciona la competitividad respecto a esas variables. 
  • Motivar para la competición. Incluir algún tipo de incentivo que incremente la propia actividad de competir. Podemos aplicar un reto con unas consecuencias gratificantes (intentar impulsar la motivación intrínseca) pero que sean derivadas de una buena competición. En este sentido hay que tener especial atención a evitar la sobremotivación o a lanzar mensajes excesivamente positivos que luego en el partido o juego real no se podrán llegar a alcanzar e incrementará el nivel de estrés por la frustración que produce el no alcanzar objetivos que previamente se habían sobremotivado.
  • La presencia de público que normalmente no hay en los entrenamientos se convierte para muchos jugadores en un arma de doble filo. Cuando se juega ante el propio público puede ser más motivante debido al apoyo social recibido. Sin embargo, puede generar estrés o ansiedad social por miedo al fallo y recibir una evaluación social negativa del propio público por los errores cometidos. Cuando se juega con el público en contra esa hostilidad puede devaluar el rendimiento de un jugador con poca experiencia o poco autocontrol ante público. Por eso es importante abrir entrenamientos a la presencia de público. Es de gran controversia por ejemplo el hecho de que los padres asistan a los entrenamientos de los niños en las etapas formativas. Pero, ¿si van a verlos jugar por qué no los van a poder ver entrenar? El jugador se acostumbra a esa presión social del familiar viendo su juego. Eso sí, siempre y cuando exista un buen comportamiento por parte de ambos. 
  • Uso de nuevas tecnologías. Hoy en día, todo aquello que no se pueda simular en un entrenamiento se puede lograr con el uso de tecnología. Se pueden realizar simulaciones inmersivas en situaciones de juego o control ambiental. Todo ello con ayuda de gafas de realidad virtual, simuladores o incluso videojuegos. Aplicando tecnología o videos de manera específica que compense de alguna forma el no poder entrenar ciertas condiciones. 
  • Otro tipo de exposición a condiciones motivantes que puedan estar presentes en el contexto de la competición siempre y cuando sea posible. El público, megafonía, ruido de fondo, condiciones de temperatura y ambiente, música para calentar, directivos en la grada, familiares, presencia de medios de comunicación, televisión, entrevistas, etc., Son solo algunas de las posibles variables a controlar y simular. 

En definitiva, entrenar es aprender a competir de la manera lo más eficiente posible para adaptar de la mejor manera posible nuestro comportamiento y pensamientos al juego real y como siempre, la figura del psicólogo deportivo cobra vital importancia para coordinar este tipo de situaciones que mejoren el rendimiento y la competitividad. 

>> Visita la sección de psicología deportiva para aprender a mejorar tus entrenamientos.[:en]There are athletes who are capable of training at a high level but when they reach competition their performance drops. The causes are all derived from the different stimuli and context in which the training sessions are carried out with respect to sports matches or competitions. It is very common to hear coaches talk about players who train very well but compete poorly, or vice versa. How to improve the competitiveness of our players?

>> Related article: Difference between performance in training and in competition

Differences between being very competitive and being a good competitor

Learning to compete has as its main objective that athletes acquire the necessary skills to be good competitors. However, an athlete can be very competitive but not be a good competitor. Competitiveness does not only depend on the desire to play.
The very competitive athlete is one who enjoys competition, challenges and has a great need to win and victory is what motivates him the most. This motivation for competition is not the only thing that makes an athlete a good competitor.
The good competitor is the athlete capable of adapting to the competition, to the stress it generates, to the context, to the time and to have self-control in all situations of the game. This way you will be able to perform even in the most difficult moments. The good competitor is the athlete who adapts and controls himself according to the needs of the competition.
A very competitive player or athlete who is not able to regulate this situation can lead to behaviors that are detrimental to the competition itself by acting uncontrollably due to competitive anxiety. The good competitor will be able to maintain her optimal level of activation in the best performance during the most propitious moments and maintaining that capacity to the maximum in a controlled way.

>> Related article: 23 differences between winners and losers

One of the best tools that both athletes, coach and sports psychologist can use to achieve this optimal level of competitiveness is training in exposure and testing of situations as real as possible.

Variables to train exposure and improve sports competitiveness

The best way to prepare an athlete for competition is to transfer that competitive environment to the maximum in the training itself. To achieve this objective there are various training strategies. Sometimes many coaches choose to carry out training tasks with very high difficulties so that the player has to increase her level of attention and be prepared above what she will actually find in the game.
Another formula is to approach the match conditions as closely as possible: real game, referee decisions, simulation of adverse game situations, background noise, etc.
In both options, it must be taken into account that over-activation can have a boomerang effect and turn against the player if she is not able to control it. This is where the mental and psychological aspect comes in, the psychological preparation to achieve efficiency in sports performance.

Conditions to carry out an exhibition training

The variables that must be considered for optimal exposure training in order to improve competitiveness, among others, are the following:
• Game rules, apply the same rules in training as in competition (number of fouls, service rules, etc.), except for specific specific cases.
• Judges or referees during training sessions who may or may not be wrong in their decisions, just like in the real game. The protest or injustice factor will appear.
• Sequence active participation. Simulate the same game times in the maximum state of optimal activation for each specific player and have control over those player participation times. This will give us important data on their competitive performance and when to use them. In addition, we can pass this information on to the player in order to improve their competitive self-regulation.
• Specific objectives. Determine different competitive objectives that imply having to maintain the activation state or increase it, such as the simulation of unfavorable situations in the result. For example, we are behind on the scoreboard and there are three minutes left in the game; or we are on free-kick bonds so making a foul will result in a ten-meter throw (in futsal).
• Add tactical-strategic difficulties. Simulate the type of defense that is going to be received during the match, the opponent’s strategies or rehearse with tactical systems that have to be adapted specifically during the match and see how competitiveness evolves with respect to these variables.
• Motivate for competition. Include some type of incentive that increases the activity of competing itself. We can apply a challenge with gratifying consequences (trying to boost intrinsic motivation) but derived from good competition. In this sense, special attention must be paid to avoiding overmotivation or to launching excessively positive messages that later in the match or real game will not be able to be achieved and will increase the level of stress due to the frustration produced by not reaching objectives that previously had been over-motivated.
• The presence of an audience that is not normally present in training sessions becomes a double-edged sword for many players. When it is played in front of the public itself, it can be more motivating due to the social support received. However, it can generate stress or social anxiety for fear of failure and receive a negative social evaluation from the public itself for the mistakes made. When playing with the public against that hostility it can devalue the performance of a player with little experience or little self-control before the public. That is why it is important to open training sessions to the public. It is of great controversy, for example, the fact that parents attend children’s training in the formative stages. But, if they are going to see them play, why can’t they see them train? The player gets used to that social pressure from the family member watching his game. Of course, as long as there is good behavior on the part of both.
• Use of new technologies. Today, everything that cannot be simulated in training can be achieved with the use of technology. Immersive simulations can be performed in gaming or environmental control situations. All this with the help of virtual reality glasses, simulators or even video games. Applying technology or videos in a specific way that compensates in some way for not being able to train certain conditions.
• Another type of exposure to motivating conditions that may be present in the context of the competition whenever possible. The public, public address system, background noise, temperature and ambient conditions, music to warm up, managers in the stands, family members, presence of the media, television, interviews, etc., These are just some of the possible variables to control and simulate .

In short, training is learning to compete in the most efficient way possible to adapt our behavior and thoughts to the real game in the best possible way and, as always, the figure of the sports psychologist becomes vitally important to coordinate these types of situations that improve performance. performance and competitiveness.

>> Visit the sports psychology section to learn how to improve your workouts.

 

 [:gl]Existen deportistas que son capaces de adestrar a un alto nivel pero que ao chegar á competición o seu rendemento descende. As causas son derivadas todas dos estímulos e contexto diferente no que se realizan os adestramentos respecto dos partidos ou competicións deportivas. É moi habitual escoitar falar entre adestradores sobre xogadores que adestran moi ben pero compiten mal, ou viceversa. Como conseguir mellorar a competitividade dos nosos xogadores?

>> Artigo relacionado: Diferenza entre rendemento no adestramento e na competición

Diferenzas entre ser moi competitivo e ser bo competidor

Aprender a competir

ten como obxectivo principal que os deportistas adquiran as capacidades necesarias para ser bos competidores. Con todo, un deportista pode ser moi competitivo, pero non ser un bo competidor. A competitividade non só depende das ganas por xogar.

O deportista moi competitivo é aquel que goza coa competición, cos retos e ten gran necesidade por gañar e a vitoria é o que máis lle motiva. Esta motivación pola competición non é o único que fai a un deportista un bo competidor.

O bo competidor é aquel deportista capaz de adaptarse á competición, á tensión que xera, ao contexto, ao tempo e a ter un autocontrol en todas as situacións do xogo. Desta forma conseguirá render mesmo nos momentos máis difíciles. O bo competidor é o deportista que se adapta e autocontrola en función das necesidades da competición.

Un xogador ou deportista moi competitivo que non sexa capaz de regular esta situación pode dar lugar a comportamentos prexudiciais para a propia competición ao actuar de maneira incontrolada pola propia ansiedade competitiva. O bo competidor será capaz de manter o seu nivel óptimo de activación no mellor rendemento durante os momentos máis propicios e mantendo esa capacidade ao máximo de forma controlada.

>> Artigo relacionado: 23 diferenzas entre gañadores e perdedores

Unha das mellores ferramentas que tanto deportista, adestrador como psicólogo deportivo pode realizar para conseguir este nivel de competitividade óptimo é o adestramento en exposición e en ensaio das situacións o máis reais posibles.

Variables para adestrar exposición e mellorar a competitividade deportiva

A mellor forma de preparar a unha deportista para a competición é trasladar ao máximo ese ambiente competitivo ao propio adestramento. Para conseguir este obxectivo existen diversas estratexias de adestramento. En ocasións moitos adestradores optan por realizar tarefas de adestramento con dificultades moi elevadas para que o xogador teña que incrementar o seu nivel de atención e estea preparado por encima do que realmente se vai a atopar no partido.

Outra fórmula é a de aproximarse ás condicións do partido o máximo posible: xogo real, decisións arbitrais, simulación de situacións de xogo adversas, ruído de fondo, etc.

En ambas as opcións hai que ter en conta que a sobreactivación pode ter un efecto boomerang e volverse en contra do xogador si non é capaz de controlalo. É aquí onde entra o aspecto mental e psicolóxico, a preparación psicolóxica para alcanzar a eficiencia no rendemento deportivo.

Condicionantes para realizar un adestramento en exposición

As variables que se deben considerar para realizar un óptimo adestramento en exposición de face á mellora competitiva, entre outros, son os que seguen:

  • Regras de xogo, aplicar as mesmas regras no adestramento que na competición (número de faltas, regras de saque, etc.), salvo para casos concretos específicos.
  • Xuíces ou árbitros durante os adestramentos que se poidan equivocar ou non nas súas decisións, do mesmo xeito que no xogo real. Aparecerá o factor protesta ou inxustiza.
  • Secuenciar a participación activa. Simular os mesmos tempos de xogo en estado máximo de activación óptima para cada xogador específico e ter un control sobre eses tempos de participación do xogador. Isto daranos datos importantes sobre o seu rendemento competitivo e en que momentos usalos. Ademais, podemos trasladar esa información ao xogador de face a conseguir que mellore a súa autorregulación competitiva.
  • Obxectivos específicos. Determinar diferentes obxectivos competitivos que implican ter que manter o estado de activación ou incrementalo como pode ser a simulación de situacións desfavorables no resultado. Por exemplo, imos por detrás no marcador e quedan tres minutos de partido; ou estamos en bonos de faltas polo que facer unha falta carrexará un lanzamento de dez metros (en futsal).
  • Engadir dificultades táctico-estratéxicas. Simular o tipo de defensa que se vai a recibir durante o partido, as estratexias do rival ou ensaiar con sistemas tácticos que haxa que adaptar durante o partido de maneira específica e ver como evoluciona a competitividade respecto desas variables.
  • Motivar para a competición. Incluír algún tipo de incentivo que incremente a propia actividade de competir. Podemos aplicar un reto cunhas consecuencias gratificantes (tentar impulsar a motivación intrínseca) pero que sexan derivadas dunha boa competición. Neste sentido hai que ter especial atención a evitar a sobremotivación ou a lanzar mensaxes excesivamente positivas que logo no partido ou xogo real non se poderán chegar a alcanzar e incrementará o nivel de tensión pola frustración que produce o non alcanzar obxectivos que previamente se habían sobremotivado.
  • A presenza de público que normalmente non hai nos adestramentos convértese para moitos xogadores nunha arma de dobre fío. Cando se xoga ante o propio público pode ser máis motivante debido ao apoio social recibido. Con todo, pode xerar tensión ou ansiedade social por medo ao fallo e recibir unha avaliación social negativa do propio público polos erros cometidos. Cando se xoga co público en contra esa hostilidade pode devaluar o rendemento dun xogador con pouca experiencia ou pouco autocontrol ante público. Por iso é importante abrir adestramentos á presenza de público. É de gran controversia por exemplo o feito de que os pais asistan aos adestramentos dos nenos nas etapas formativas. Pero, si van velos xogar por que non os van a poder ver adestrar? O xogador afaise a esa presión social do familiar vendo o seu xogo. Iso si, a condición de que exista un bo comportamento por parte de ambos.
  • Uso de novas tecnoloxías. Hoxe en día, todo aquilo que non se poida simular nun adestramento pódese lograr co uso de tecnoloxía. Pódense realizar simulacións inmersivas en situacións de xogo ou control ambiental. Todo iso con axuda de lentes de realidade virtual, simuladores ou mesmo videoxogos. Aplicando tecnoloxía ou vídeos de maneira específica que compense dalgunha forma o non poder adestrar certas condicións.
  • Outro tipo de exposición a condicións motivantes que poidan estar presentes no contexto da competición a condición de que sexa posible. O público, megafonía, ruído de fondo, condicións de temperatura e ambiente, música para quentar, directivos na bancada, familiares, presenza de medios de comunicación, televisión, entrevistas, etc., Son só algunhas das posibles variables a controlar e simular.

En definitiva, adestrar é aprender a competir da maneira o máis eficiente posible para adaptar da mellor maneira posible o noso comportamento e pensamentos ao xogo real e como sempre, a figura do psicólogo deportivo cobra vital importancia para coordinar este tipo de situacións que melloren o rendemento e a competitividade.

>> Visita a sección de psicoloxía deportiva para aprender a mellorar os teus adestramentos.[:]

Iván Pico

Director y creador de Psicopico.com. Psicólogo Colegiado G-5480. Graduado en Psicología. Diplomado en Ciencias Empresariales y Máster en Orientación Profesional. Máster en Psicología del Trabajo y Organizaciones. Posgrado en Psicología del Deporte y Entrenador Profesional de Futsal Nivel 3. Visita la sección "Sobre mí"para saber más. ¿Quieres una consulta personalizada? ¡Contacta conmigo en https://ivanpico.es/!

Añadir Comentario

Click aquí para dejar un comentario

Servicios de Psicología – ivanpico.es

Proyecto e3 – EducaEntrenaEmociona

La Librería de la Psicología

¿Dónde comprar los libros de psicología? Aquí: Grado Psicología (UNED) | Recomendados de Psicología | Todas las categorías | Colección general

Servicios de psicología y publicidad: info@psicopico.com