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Psicología de ‘El Juego del Calamar’: 12 claves de su éxito

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El fenómeno televisivo y social del momento es la serie ‘El Juego del Calamar’ (Squid Game) gracias al magnífico trabajo de estrategia márketing que Netflix ha vuelto a hacer para lograr un éxito sin precedentes en la plataforma de vídeo bajo demanda. La serie coreana envuelve al espectador de tal forma que la mayoría de ellos optan por encadenar capítulo tras capítulo para saber el desenlace del juego.

¿Cuáles son las claves psicológicas del éxito de esta serie? Si ya has visto ‘El Juego del Calamar’ y sabes todas las andanzas de su protagonista Seong Gi-hun, te invito a que leas esta pequeña guía sobre los aspectos psicológicos más importantes que la han llevado a ser la serie más vista de Netflix en toda su historia. Si todavía no la has visto este artículo no pretende hacer ningún tipo de spoiler, con lo cual guarda este artículo para cuando la termines y descubre cuánta razón tiene cada uno de los puntos que vamos a tratar.

‘El Juego del Calamar’: psicología de su éxito

El ‘El Juego del Calamar’ es un thriller dramático que pone de manifiesto algunas de las penurias de nuestra sociedad y de su sistema capitalista. Diversas personas con problemas económicos, algunos de ellos derivados de situaciones previas poco éticas (juegos de apuestas, malversación, tráfico de drogas, etc.), se ven envueltos en una trama relacionada con una serie de juegos que tienen que ir superando para ganar el mayor número de dinero a cambio de su propia vida. No vamos a contar mucho. 

De hecho, un resumen rápido de su éxito es que ha conseguido aunar estrategias que ya han funcionado en otros proyectos dentro de uno mismo y esperar que ese mecanismo de engagement funcione por sí solo. El mero hecho de dar que hablar porque ha copiado a otros ya ha servido para dar pie a verla. A veces, copiar funciona. 

1. Simbología, logos y formas del Juego del Calamar

Las formas simples son la identidad principal de marca de la serie. Desde el logotipo del nombre de la serie, con líneas simples que forma las palabras ‘Squid Game’ hasta los símbolos con los que se representa la entrada al juego Δ🔲 y sirve a su vez para identificar los grados de mando de los soldados que controlan a los participantes. 

Por un lado, las formas sencillas son más fáciles de identificar y a su vez curiosamente son muy parecidas a las formas de uso de la Playstation, con lo cual será todavía más fácil de recordar por parte de la audiencia. 

Además, las figuras del triángulo, el cuadrado y el círculo son las que deben formar los participantes del juego del calamar tradicional coreano. 

2. Paleta de colores

Durante todo el juego, el director de fotografía y los diseñadoras han tenido mucho cuidado con utilizar una paleta de colores muy determinada durante toda la serie. En todas las escenas se percibe una muy buena combinación de colores y representa en cada momento aquello que trata de transmitir. Por ejemplo, con la paleta de colores vistosos que se utilizan en las escaleras que dan acceso a las zonas de juego. 

3. Uniformes

Los uniformes de los soldados son un claro guiño a los que utilizan los protagonistas de La Casa de Papel. Un éxito ya contrastado que de nuevo se utilizan a su favor. Los colores rojos de unos y los verdes de otro son fáciles de identificar en todo momento. El verde es probable que sea utilizada porque transmite más esperanza de salir del juego y el rojo, la sangre que provoca el fallo. 

Que todo el mundo vaya vestido de igual forma consigue realzar el sentimiento de pertenencia a ese grupo y por tanto empatizar mejor con lo que sucede a lo largo de la historia. Los uniformes son utilizados en la mayoría de colectivos con ese fin. 

4. Números

Los participantes del juego son identificados con un número que llevan en sus uniformes. El protagonista lleva curiosamente el 456, que es una de las combinaciones más fáciles de recordar. Quizás quedaba demasiado obvio poner 123. Además, su número coincide con las primeras tres cifras del premio para el ganador y es el último en entrar al juego. Que el 001 fuese el anciano no es casualidad y aquellos que ya hayan visto la serie sabrán ya el motivo de sobra. 

5. Canciones de ‘El Juego del Calamar’

La canción que se ha utilizado para cada momento de cada capítulo nos lleva automáticamente a resaltar nuestro estado emocional. Es una canción que se nos meten por los oídos a tararearla e identificarla muy fácil. Eso sin mencionar a la canción tan famosa del juego del principio de Luz Verde, Luz Roja (sobre todo para la audiencia asiática). 

6. Emociones

Las personas somos seres emocionales y tendemos a empatizar en cierto modo con las personas que nos rodean. En este sentido, las historias de cada uno de los protagonistas, sobre todo del principal, giran en torno a esa empatización del espectador que se engancha emocionalmente al devenir del personaje. 

La emoción que suscita principalmente es la de temor o miedo a que tu personaje favorito sea el siguiente en morir. Ese miedo a la muerte que tienen los personajes se traslada de la pantalla al cerebro del espectador. El resto de tramas, la amistad que se genera entre los participantes, la frustración, la ira y la incertidumbre del juego del calamar nos hacen mantenernos pendientes de lo que sucederá, porque no sabemos cuándo ni cómo sucederá, pero sabemos que sucederá. Las emociones enganchan. 

Todos los personajes tienen una historia detrás que más o menos puede ser fácilmente identificada como propia: problemas familiares, divorcios, hijos, problemas económicos, problemas de pareja, etc. 

7. Copiando también se es original

Todo el mundo piensa que solo triunfan las ideas creativas y originales, pero la mayoría de los grandes proyectos cogen ideas de otros para hacerlos suyos. La creatividad también es eso, no solo originalidad, sino utilizar los elementos que funcionan, optimizarlos y mejorarlos. Esta serie es muy parecida a películas del estilo ‘Los Juegos del Hambre’, ‘Saw’ o series como ‘Alice in Borderland’ o incluso novelas como ‘La Larga Marcha’ de Stephen King o ‘Battle Royal’ de Koushun Takami. 

8. Misterio y Trama

El hilo conductor de la serie mantiene al espectador en una intriga constante. Es todo un misterio por resolver hasta el capítulo final. Desde los motivos que envuelven a cada protagonista, a los carceleros hasta las personas que están detrás de todo el circo del juego. De hecho, estas últimas incluso aparecen también bajo una máscara. Todos son máscaras y nadie sabe nada a ciencia cierta. Incluso esa trama está pensada para que el espectador tenga que estar muy atento a los movimientos para no perderse los sucesos siguientes. ¿Qué es el juego del calamar? ¿Quiénes están detrás? y sobre todo ¿quién va a ganar el juego? son las preguntas que desde un principio te mantienen en vilo. 

9. Engagement y Psicología del consumidor

La serie sigue tres principios psicológicos básicos para lograr que se cree engagement rápidamente: contigüidad (los hechos se van sucediendo uno detrás de otro y rápidamente), contingencia (la probabilidad de que sucedan es alta) y anticipación (sabemos que el hecho va a llegar, tarde o temprano). Todo ello programado con un intervalo de reforzamiento intermitente variable, por lo que como no sabemos cuándo aparecerá el hecho que queremos que suceda o esperamos nos mantenemos pegados a la trama. 

Otro efecto que logra es el llamado efecto Zeigarnik por el cual nuestro cerebro recuerda mejor los sucesos que han quedado inconclusos por lo que necesita resolverlos. Que es justo lo que sucede cuando termina un capítulo: queremos saber qué pasará con el siguiente. 

10. Violencia y sexo

Por mal que nos pese, la violencia suele tener un impacto emocional tan grande que las películas de acción suelen funcionar. Las escenas de peleas, muertes o incluso de suicidios por medios violentos son parte de la historia. El morbo de la violencia es utilizada en ese sentido, pero recordemos que es un peligro si es expuesta a audiencias demasiado jóvenes.  

Además, no puede faltar dentro de la guinda del pastel el papel del sexo o alguna escena un poco salida de tono dentro del montante total de medios demasiado típicos para cautivar a la audiencia. El morbo suele funcionar, a las personas nos atrae presenciar aquellas escenas que sabemos que son éticamente incorrectas. 

11. Juegos infancia

Otra de las causas que más llama la atención de varias generaciones diferentes es que la dinámica del Juego del Calamar es basado en juegos populares que mucha gente jugaba en su infancia: canicas, la cuerda, palomita blanca es (o como se diga en tu pueblo, en la serie utilizan el nombre de Luz Verde – Luz Roja, que es como se llama en corea del norte). El propio nombre del Juego del Calamar alude a un juego de la infancia popular en Corea. 

Esa mezcla de añoranza y juego es otra manera de que generaciones de diversas edades convivan ante la pantalla, jugando una vez más con nuestro estado emocional. 

12. Clave moral

Desde el principio de la serie se toca la vena moral de los espectadores. La base moral es que el dinero influye demasiado sobre nuestras decisiones, basadas en un sistema capitalista egocéntrico que nos hace esconder nuestra parte más humana ante las situaciones más complejas. Las personas expuestas a un límite son capaces de realizar comportamientos totalmente inadecuados o violentos que parecen deshacernos de nuestro lado humano y de nuestra empatía. 

Es parecido a lo que sucedía en el experimento de Milgran sobre la obediencia y la maldad. Bajo contextos apropiados las personas pueden volverse violentas y faltas de empatía. También se suceden hechos similares a los del experimento de la cárcel de Stanford donde prisioneros y guardianes, en función de su rol, realizan comportamientos limítrofes y violentos, seguramente que nunca pensarían hacer fuera de ese contexto forzado. Al igual que sucede en el Juego del Calamar, donde hay prisioneros y guardianes. 

‘El Juego del Calamar’: serie recomendada

Sin duda, el Juego del Calamar (Squid Game) es quizás una de las mejores series del año y merece mucho la pena su visualización por todos los matices morales que toca, su realización, escenografía, fotografía y dirección de una reparto de actores y actrices que lo bordan. Ya estamos esperando a la segunda temporada, ¿la habrá?

Iván Pico

Director y creador de Psicopico.com. Psicólogo Colegiado G-5480 entre otras cosas. Diplomado en Ciencias Empresariales y Máster en Orientación Profesional. Máster en Psicología del Trabajo y Organizaciones. Posgrado en Psicología del Deporte entre otras cosas. Visita la sección "Sobre mí" para saber más. ¿Quieres una consulta personalizada? ¡Escríbeme!

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