Deporte Educación

6 preguntas básicas para crear un modelo de enseñanza-aprendizaje deportivo.

enseñanza-aprendizaje

Enseñar y aprender. Esas deben ser las máximas de toda escuela que se precie y así deben ser entendidas también las escuelas deportivas. En demasiadas ocasiones, el contexto familiar de los jugadores no entiende que detrás de su entrenador se esconde un educador que sigue un proceso de enseñanza-aprendizaje en busca de objetivos formativos. Igual que sucede en el colegio.

El modelo de enseñanza-aprendizaje es uno de los pilares básicos para la correcta formación de jugadores. Los contenidos a enseñar y resto de variables deben estar controladas para que no se pierda la información y el proceso de enseñanza-aprendizaje continúe su ritmo, como parte de la identidad del club y de su know-how (conocimiento). Los entrenadores y jugadores vienen y van, pero el modelo prevalece. Es la única forma de que los jugadores mantengan su formación de manera progresiva y los entrenadores sepan lo que tienen que hacer en función de la etapa formativa y los objetivos específicos de la misma.

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Creando un modelo de enseñanza-aprendizaje.

Ordenar toda la información que tenemos en nuestro club, los contenidos a enseñar y resto de variables de nuestro modelo pasa por responder a las preguntas de las “6 W’s”, en ingles: Why, What, When, Where, Who y hoW.

  1. Why. ¿Por qué queremos un modelo de enseñanza aprendizaje? Muchas son los beneficios de crear un modelo de enseñanza común: mantener nuestro estilo de juego para que los jugadores asimilen conceptos de forma gradual; mantener la información en el tiempo; afianzar la información; mejorar la planificación deportiva y la retroalimentación; mejorar el control y seguimiento, etc.
  2. What. ¿Qué queremos enseñar? Esta pregunta se responde ordenando los contenidos de tu deporte y crear jerarquías de necesidades. Por ejemplo, en futsal los grandes grupos de contenidos son: técnico-coordinativos; táctico-cognitivos; físico-condicionales y psicovolitivos. Estos contenidos, aunque de compleja primera elaboración servirán de guía para los entrenadores.
  3. When. ¿Cuándo debemos enseñar? La enseñanza deportiva debe seguir una serie de etapas curriculares en función de las edades formativas, al igual que sucede en el sistema educativo tradicional. La enseñanza deportiva se divide en grandes bloques que se van subdiviendo en subetapas formativas con sus contenidos específicos y su nivel de exigencia correspondientes al nivel del desarrollo psicoevolutivo de los jugadores. Si la estructura educativa suele comenzar por la educación infantil, luego la primaria, la educación secundaria obligatoria, el bachillerato y la universidad hasta llegar al mercado laboral, en la formación deportiva sucede lo mismo. Un ejemplo de secuenciación de la formación deportiva por etapas podría ser: etapa de pre-iniciación (3-5 años), formación multilateral global (6-9 años); formación multilateral orientada (10-12 años); iniciación al aprendizaje específico (13-14 años); etapa de tecnificación específica (15-16 años) y por último una etapa de tecnificación superior (17-19 años). Todo ello debidamente programado en sus sesiones de trabajo anuales y el tiempo dedicado a cada concepto deportivo, progresando hacia completar el total de nuestra estructura deportiva general. Una vez llegado al final de nuestra formación habremos aprendido todos los contenidos de nuestro deporte.
  4. Where. ¿Dónde vamos a realizarlo? Todo lo anterior no tendría sentido si no adaptamos el trabajo a las necesidades e infraestructuras de nuestro club. Identificarse con la ciudad o barrio de origen, seleccionar las instalaciones o adaptarse a las existentes, inscribir a nuestros equipos en las competiciones más adaptadas a sus características formativas. Esto último entendiendo que la competición es un medio de entrenamiento más y no un fin, el fin siempre es la formación integral. Los resultados deportivos llegarán con el tiempo. Esto es de vital importancia a la hora de inculcar la cultura deportiva de nuestra organización y de nuestros stakeholders (grupos de interés). En definitiva , planificar sobre nuestra propia realidad evitará frustraciones posteriores por establecer objetivos complejos.
  5. Who. ¿Quién va a realizar el proyecto? El entrenador asimila las funciones de profesor-educador por lo que deben estar altamente cualificados. Se tiende a identificar a los grandes entrenadores solo con los que entrenan en la élite, pero es en la base donde deben estar los grandes formadores deportivos. La auténtica élite formativa son los entrenadores que inculcan los conocimientos a los jugadores desde pequeños. Piénsalo, un jugador de élite debe llegar con los conocimientos ya asimilados de antes si ha asimilado todas las etapas formativas. En la élite el entrenador se convierte en el jefe, en el líder del grupo. Sin embargo, en la base los entrenadores son los auténticos profesores, los doctores universitarios que dan las clases a sus alumnos para que el día de mañana entren en el mercado laboral con todas las competencias adquiridas. Entrenadores formados que sepan llevar a cabo tu plan educativo-deportivo. En el “quién” no debemos de olvidarnos del resto de personas que forman la organización: directivos, instituciones, patrocinadores, familias y federaciones. Ellos también forman parte del proceso formativo de los jugadores.
  6. How. ¿Cómo lo hacemos? Estructurando, planificando y desarrollando. Sí, es un proceso complejo pero que se realiza una vez y después se irá adaptando y mejorando con el seguimiento de nuestro proyecto. Una vez hecha la guía todo resultará más sencillo. Los contenidos más pequeños se van estructurando en unidades de aprendizaje mayores y estas ordenándose a lo largo de las etapas de formación. Para conseguir esto necesitamos una planificación del trabajo de nuestros entrenadores con su correspondiente seguimiento y control. No serviría de nada si a pesar de tener una planificación deportiva realizada el entrenador no la sigue. Primero se enseña a sumar y después a multiplicar. Dentro de cada etapa formativa debe existir un proceso de secuenciación temporal, contextualización, análisis del juego individual, análisis del juego colectivo, contenidos y objetivos formativos, recursos (humanos, materiales e infraestructura), la metodología de enseñanza-aprendizaje aplicada, atención a la diversidad y unos criterios de evaluación y progreso adaptados.

Formar y educar. Formar no es lo mismo que educar. Se puede ser educado y no estar formado y a su vez estar formado pero no ser educado. El deporte como medio para conseguir ambas cosas. El deporte no es el fin, sino un medio, una herramienta de ayuda hacia el bienestar social y el desarrollo vital integral de las personas.

 

Sobre el autor

Iván Pico

Graduado en Psicología (UNED). Nº Colegiado G-5480. Diplomado en Ciencias Empresariales (USC). Máster en Psicología del Trabajo y las Organizaciones. (INESEM). Máster Universitario Oficial en Orientación Profesional (UNED - cursando). Posgrado en Neuromarketing (Universidad Camilo José Cela). Técnico Deportivo Nivel II, fútbol sala (RFEF). Especialista en Psicología Aplicada al Deporte. Etc, etc...Ver Página personal de Linkedin para información adicional.

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Iván Pico | Psicólogo Col. Nº G-5480

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