Lenguaje

Primates que “hablan”

Primates que “hablan”

Continuando con el artículo ¿Podemos hablar con los animales? vamos a poner ahora algunos ejemplos de chimpancés y gorilas que han conseguido aprender un sistema de comunicación con los humanos. No podemos llegar a decir que sea un lenguaje completo pero sí desvela ciertas capacidades lingüísticas importantes para conocer como funciona el aprendizaje de un lenguaje, también en los humanos.

Gua y Viki

En el año 1933, Kelllogg y Kellog criaron a una chimpancé llamada Gua junto a su propio hijo, mediante una educación conjunta. A pesar de esto, Gua solo fue capaz de entender unas pocas palabras y nunca produjo ninguna palabra comprensible.

En 1951, Hayes crió a otra chimpancé llamada Viki como a un humano y trató de enseñarle a hablar. Tras 6 años, Viki, solo sabía reproducir 4 palabras y mal articuladas: mamá, papá, arriba y vaso. Eran sonidos guturales y solo su familia la entendía, con mucho más trabajo logró entender más palabras y combinar algunas de ellas.

Estos dos casos solo son introductorios ya que su fracaso solo es debido a que los chimpancés no posee tractos vocales adecuados fisiológicamente por lo que los resultados no son concluyentes.

Washoe

Después de los fracasos anteriores, se empezó a enseñar a los simios el lenguaje de signos, o la manipulación de signos creados artificialmente para evitar el problema fisiológico del tracto vocal de los chimpancés.

A mediados de los años 1960, es famoso el caso de Washoe, esta chimpancé fue criada también como un niño humano. Aprendió a comer, ir al baño, jugar y otras actividades sociales normales para los niños pequeños. Lo más relevante fue que se le enseñó, y aprendió, el lenguaje de signos americano (ASL) con su sintaxis y palabras. Sus padres, Allen y Beatrix Gardner, la educaron como si se tratase de una niña sorda. En 4 años comprendía 250 palabras y fue capaz de reproducir 85 signos de manera autónoma. Más tarde logró reproducir hasta 200 signos entre los que existían sustantivos, adjetivos, negativos, verbos e incluso pronombres.

Fue capaz de crear nombres compuestos nuevos y de renombrar otros objetos, como por ejemplo para referirse a la nevera, categorizada como “caja fría” pasó a llamarle con la combinación de palabras “comida y bebida abiertos”. Es sorprendente como su hijo adoptivo Loulis, heredó la capacidad de hacer señas tras observar a su madre, al igual que a otros chimpancés a los que se le enseño el ASL a una temprana edad.

Washoe fue capaz de combinar hasta 5 palabras (“por favor abre puerta rápido”) y fue capaz de contestar a preguntas de las  5W (en inglés, where, who, when, what, which) y demostró ser sensible a la colocación de las palabras. No es lo mismo decir “yo cosquillas a ti” que “tú cosquillas a mi”.

Sarah

Unos años después, Premack, enseñó a una chimpacé llamada Sarah a manipular diferentes símbolos de plástico en cuento a forma, textura o tamaño. Estos símbolos se podían ordenar de diferentes formas y mediante unas reglas daban lugar a un lenguaje llamado premackés. Este sistema requería menos capacidad de memoria por parte de los chimpancés. Sarah fue capz de producir algunos conceptos léxicos sencillos como “Randy da una manzana a Sarah”. También produjo algunas frases complejas por lo que presentaba una cierta sensibilización metalingüista (reflexividad) ya que era capaz de hablar sobre el propio sistema de lenguaje. Sin embargo los estudios no tuvieron excesiva evidencia sobre la intencionalidad para crear unidades sintácticas.

Nim

Otro chimpancé que aprendió un lenguaje fue Nim, enseñado a usar el lenguaje de signos americano (ASL) aprendiendo unos 125 signos y siendo capaz de producir hasta 20.000 expresiones en solo dos años. A pesar de ello, solo el 10% de sus expresiones surgieron de manera espontánea y la gran mayoría eran fruto de la interactuación con ella mediante respuestas o instrucciones. El 40% de las expresiones hacían referencia a signos que los experimentadores acababan de realizar. Parecía que el contexto influía para generar conversación.

Koko, la gorila

La doctora Penny Patterson ha investigado a la gorila Koko desde 1972, la cual cuenta a día de hoy con 44 años (cumple 45 el 4 de Julio de 2016). Esta famoso gorila inspiró la novela de Michael Crichton, Congo, en la su protagonista era una gorila capaz de comunicarse con los humanos llamada Amy. Incluso en 1998 existió un chat en internet en el que Koko decía que su comida favorita era “bebida de manzana”. Ha sido capaz de intentar enseñar su lenguaje de señas (ASL) a sus gatos (sí, es capaz de cuidar de mascotas), a otros compañeros gorilas e incluso lo intentó con peluches. Comprende unas 2000 palabras del lenguaje hablado humano (inglés) y es capaz de realizar sobre 1000 señas. Sin duda es un claro ejemplo de un animal no humano con habilidades para el manejo del lenguaje.

Kanzi

Este chimpacé pigmeo, con una amplia vida social y un repertorio comunicativo a priori mayor fue capaz de aprender 46 símbolos y unas 800 combinaciones. Fue expuesto al idioma desde pequeño, como otros chimpancés, por lo que se postula la hipótesis del periodo crítico de aprendizaje. Fue capaz de puntuar más alto que niños de 2 años en tareas de comprensión y lograba expresarse de forma espontánea hasta en un 80% de las veces.

¿Podemos hablar con los animales?

Diferencias de lenguaje entre simios y seres humanos (niños)

Expresión

SIMIOS: hacen referencia solo al presente.
NIÑOS: pueden implicar desplazamiento temporal.

Estructura sintáctica

SIMIOS: no existe
NIÑOS: estructuran de manera cohrente.

Relaciones sintácticas

SIMIOS: escasa comprensión entre unidades sintáticas.
NIÑOS: son capaces de identificarlas.

Aprendizaje

SIMIOS: la formación ha de ser explícita para aprender a utilizar el sistema de símbolos.
NIÑOS: aprenden de forma no explícita.

Rechazo de errores

SIMIOS: No son capacedes de rechazar frases mal formadas.
NIÑOS: son capaces de rechazar una frase que esté mal formada. Pueden rechazar frases mal formadas

Preguntas

SIMIOS: escasas preguntas.
NIÑOS: preguntan constantemente.

Espontaneidad

SIMIOS: No suelen utilizar de forma espontánea los símbolos.
NIÑOS: usan como los símbolos de manera espontánea

 

Conclusiones

Solo los humanos son capaces de representar  de forma  sofisticada el significado mediante un lenguaje completo. Solo los humanos son capaces de utilizar reglas sintácticas recurrentes lo que nos hace concluir que los simios han sido solo capaces de adquirir un protolenguaje, al menos de momento.

La evolución marcará con el paso de tiempo el desarrollo de las habilidades lingüísticas de los animales. Mientras tanto, todos seguiremos hablando con nuestras mascotas esperando entablar una conversación.

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Fuentes: 

  • Batanga.com
  • The Psychology of Language: from data to theory, de Trevor Harley (2008)

Sobre el autor

Iván Pico

Graduado en Psicología (UNED). Nº Colegiado G-5480. Diplomado en Ciencias Empresariales (USC). Máster en Psicología del Trabajo y las Organizaciones. (INESEM). Máster Universitario Oficial en Orientación Profesional (UNED). Posgrado en Neuromarketing (Universidad Camilo José Cela). Técnico Deportivo Nivel II, fútbol sala (RFEF). Especialista en Psicología Aplicada al Deporte. Etc, etc…
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