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El fenómeno del oso polar y los pensamientos obsesivos.

Antes de seguir leyendo el artículo te voy a pedir una cosa sencilla: durante el próximo minuto intenta pensar en alguna cosa, la que quieras, salvo en un oso polar (blanco).

[1 minuto después] ¿Has sido capaz de no pensar en el oso blanco? Seguramente que no y es probable que te hayas imaginado al oso polar todavía más nítidamente en tu cabeza dando vueltas. Esto es debido a lo que el psicólogo social Daniel Wegner (1948-2013) llamó mecanismo de control mental irónico bimodal. Este fenómeno le pasa a todo el mundo y crea en nuestra mente un efecto de obsesión, no te preocupes, es normal. Lo explicamos.

El Dr. Daniel Wegner realizó un experimento en la Universidad de Harvard dentro de sus abanico de investigaciones sobre la eliminación de pensamientos. Corría el año 1987 pero la idea de la que surgió el experimento es muy anterior y proviene de los escritos del escritor ruso Fiódor Dostoyevski (1821-1881). El famoso escritor relató en una de sus obras, “Notas de invierno sobre impresiones de verano”, la siguiente cita:

“Intente imponerse la tarea de no pensar en un oso polar y verá al maldito animal a cada minuto”

Fiódor Dostoyevski (1821-1881)

A partir de esta observación, Wegner pidió a los participantes del experimento algo similar al pequeño experimento que has hecho al principio del artículo. Es decir, se les dijo a los participantes que pensaran en lo que quisieran de forma consciente durante 5 minutos, pero con la única condición de no pensar en un oso polar. Cada vez que visualizaran el oso polar deberían tocar una campana para registrarlo. Y así fue, los participantes hicieron sonar la campana en intervalos de menos de un minuto. Ahí estaba el oso polar en sus mentes a pesar de las instrucciones precisas de no hacerlo.

No pienses en este oso polar.

A continuación se le pidió a ese mismo grupo de sujetos que pensasen conscientemente en un oso polar, comparándolos con otro grupo de control al que también se les pidió que pensaran en un oso polar. El grupo control no había participado en la primera parte de experimento (no pensar en el oso blanco). Se repitió la historia, los participantes del primer grupo pensaron muchas más veces en el maldito oso polar una y otra vez.

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¿Qué le pasa a mi cerebro?

Esto sucede por lo que Wegner denonimó mecanismo de control mental irónico bimodal. Lo que sucede es que una parte de nuestra mente está trabajando de forma consciente e intencional mientras que la parte irónica lo hace bajo procesos inconscientes de supervisión involuntaria. Dicho de otra forma, nuestro cerebro está por un lado tratando de evitar el pensamiento (un oso blanco) y por otra está comprobando constantemente que no se produzcan pensamientos relacionados con el objetivo (no pensar) para no fracasar. ¡Alguien tiene que vigilar que funcione el mecanismo! Lo que pasa es que lo que se produce es el fenómeno del oso polar…el maldito oso se nos aparece de nuevo en la mente de forma paradójica.

Como técnica, nos sirve para eliminar pensamientos ante conductas obsesivas o pensamientos recurrentes o irracionales. Se trata de sustituir pensamientos no deseados, que normalmente son dolorosos, por otros inofensivos, como el oso polar. Todo el mundo tiene pensamientos recurrentes (miedos, discusiones, frustraciones, recuerdos) y tratamos de no pensar en ellos, pero al intentar suprimirlos se nos vuelven una y otra vez a la cabeza. Saber que esto no funciona es el primer paso para eliminarlos. Recomiendo la lectura de este otro artículo sobre falsas creenciasel artículo sobre las distorsiones cognitivas. Lo importante es entender que los pensamientos no son nada más que eso, pensamientos intangibles, y que no todo está bajo nuestro propio control.

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El efecto del oso blanco se da en numerosos trastornos y problemas psicológicos. Por ejemplo, los fumadores que tratan de no pensar en los cigarrillos les resulta más difícil dejar de fumar, produce más ansiedad y el pensamiento se vuelve intrusivoEn personas estresadas o depresivas este fenómeno se producía más fuertemente.

“Intenta no pensar en un oso blanco”

Esto es lo que le dijo su hermano a León Tolstói (1828-1910). Y es que no solo Dostoyevski observó este fenómeno, su compatriota ruso y también famoso escritor Tolstói también hablaba de élDecía Tolstói que su hermano le había puesto una difícil prueba para poder entrar a formar parte de su club.  Su hermano le dijo:

“Quédate en el rincón hasta que dejes de pensar en un oso blanco”

El pobre Tolstói fue incapaz de conseguirlo y se quedó en el rincón durante horas pensando en los dichosos osos blancos.

Esta famosa anécdota de Tolstói fue usada muy hábilmente en una campaña de publicidad de la marca de coches española SEAT hace ya algunos años. El objetivo de la campaña era crear el mismo efecto que el oso blanco pero con su nuevo Seat Ibiza. La intención del anuncio era que se metiera el coche rojo en nuestra cabeza de forma repetitiva: “Así que mejor no mires el coche rojo que viene a continuación”. Sencillamente, una idea genial de los creativos publicitarios. Una vez más la psicología está en nuestro día a día.

>> Artículo relacionado: Estrategias de afrontamiento frente al estrés.

Este es el vídeo del fantástico anuncio del Seat Ibiza que te explica en 30 segundos el fenómeno del oso polar.

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Referencias bibliográficas:

  • Wegner, D. M. (1989). White bears and other unwanted thoughts: Suppression, obsession, and the psychology of mental control. New York: Viking/Penguin. German translation by Ernst Kabel Verlag, 1992. 1994 Edition, New York: Guilford Press.
Iván Pico

Director y creador de Psicopico.com. Psicólogo Colegiado G-5480 entre otras cosas. Diplomado en Ciencias Empresariales y Máster en Orientación Profesional. Máster en Psicología del Trabajo y Organizaciones. Posgrado en Psicología del Deporte entre otras cosas. Visita la sección "Sobre mí" para saber más. ¿Quieres una consulta personalizada? ¡Escríbeme!