Inteligencia Emocional Social

Cómo los sesgos cognitivos afectan a nuestras decisiones diarias

sesgos cognitivos

A diario nos enfrentamos a cerca de 35.000 decisiones, por lo que no es nada raro que de vez en cuando cometamos ciertos errores de interpretación. Los sesgos cognitivos afectan a nuestro procesamiento de la información al hacer una interpretación errónea e ilógica de la información que tenemos ante nosotros.

También llamados prejuicios cognitivos, los sesgos cognitivos son fundamentales en nuestro desarrollo evolutivo, gracias a ellos nuestro cerebro procesa de forma más ágil la información mediante reglas heurísticas, aunque a veces sea de forma equivocada.

>>Artículo relacionado: Las 17 distorsiones cognitivas más frecuentes.

Cómo los sesgos cognitivos afectan a nuestras decisiones diarias.

Son muchos los sesgos o distorsiones cognitivas que cometemos a lo largo del día y de diversa índole. Los amigos de Towergate Insurance han explicado algunos de ellos a través de una representativa infografía con unas viñetas que bien seguro nos harán sentirnos identificados.

10 sesgos cognitivos cotidianos.

  • El efecto arrastre: cuando hacemos o creemos en algo porque las personas que nos rodean también lo hacen, también conocido como efecto de validación social.
  • La heurística de la disponibilidad: sobrestimar la importancia de la información que es más fácil de recordar.
  • El efecto Dunning-Kruger: cuando un individuo con escasa habilidad sufre de un sentimiento de superioridad ilusorio, creyéndose más inteligente o capaz que otros; o al contrario, una persona muy preparada que subestima sus capacidades.
  • El efecto del encuadre: obtener conclusiones diferentes cuando la misma información se presenta de forma diferente.
  • El sesgo de confirmación: buscar y dar prioridad a aquella información que confirma sus creencias existentes.
  • La maldición del conocimiento: incapacidad de ver un problema desde la perspectiva de alguien con menos conocimiento que tú.
  • La reactancia: cuando hacemos lo contrario a lo que nos piden o recomiendan, dado que percibimos dicha petición o recomendación como una amenaza a nuestra libertad de elección.
  • La falacia del coste hundido: sucede cuando nos negamos a abandonar algo poco gratificante porque ya hemos invertido en ello.
  • El prejuicio de la retrospectiva: creer que se podría haber predicho un evento una vez ha sucedido.
  • El efecto anclaje: centrarse excesivamente en la primera pieza de información que se recibe cuando se está tomando una decisión. Contrasta con el efecto de recencia que comenten los entrevistadores en las entrevistas de trabajo.

 

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Infografía: Towergate Insurance

Versión en inglés de la infografía. 

Sobre el autor

Iván Pico

Graduado en Psicología (UNED). Nº Colegiado G-5480. Diplomado en Ciencias Empresariales (USC). Máster en Psicología del Trabajo y las Organizaciones. (INESEM). Máster Universitario Oficial en Orientación Profesional (UNED). Posgrado en Neuromarketing (Universidad Camilo José Cela). Técnico Deportivo Nivel II, fútbol sala (RFEF). Especialista en Psicología Aplicada al Deporte. Etc, etc…
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