Leo que Instagram copia de nuevo a TikTok una estrategia más para seguir impulsan la adicción. Resulta que ahora los reels se pueden ver acelerados ¡Claro que sí! ¡Qué la corteza prefrontal siga sin desarrollarse bien en los niños que así los manipulamos mejor! Madre mía. ¿Es tan difícil entender que dejamos en manos de cerebros a medio hacer máquinas tragaperras? Los nuevos chupetes electrónicos que rebajan las tasas de tolerancia a la frustración en los futuros jóvenes y adultos. No tiene que ser en todos los casos y tu hijo igual es capaz de discernir, pero el de al lado no. Y seguramente el tuyo, aunque lo pienses por el principio de invulnerabilidad, seguramente, tampoco. Las grandes compañías van a utilizar la neurociencia para conseguir que los usuarios consuman cada vez más. Sí, consumo, como con las drogas.
Nuestro cerebro aunque tiene plasticidad no tiene capacidad de adaptarse ni está preparado para recibir tanta información, tan rápido, tan diferente, tan estimulante y a la vez de muy poca calidad. Anula la capacidad de reflexión y razonamiento que se construye en la corteza prefrontal durante nuestro desarrollo. Por eso la baja tolerancia a la frustración, la necesidad de recompensas inmediatas y la falta de pensamiento crítico que construye una sociedad polarizada y más influenciable.
No lo digo yo, lo dice la ciencia en este estudio de la Neuropsycholpgy Review del año 2023 o en este artículo en el que hablábamos sobre los efectos cognitivos sobre el cerebro. Y como este otras muchas decenas de estudios. Es una de las razones por las que decidí que mi estrategia para llegar a la población objetivo fuese a través del tráfico orgánico SEO creando artículos en páginas webs que implican una búsqueda, una reflexión y una pregunta que despierte la curiosidad, para no quedarse el un simple click bait. Entra quien cree que puede interesarle la información o curiosea sobre ella, existe la pregunta como base del inicio de un pensamiento más crítico.
Como siempre digo, el problema no es la tecnología. Al contrario, la tecnología nos ayuda a optimizar recursos y ser más eficientes por lo que debe estar presente en el aprendizaje y uso. Yo mismo he utilizado ChatGPT para crear la imagen tan chula que representa este artículo, o he utilizado el correcto ortográfico automático o internet para buscar fuentes y referencias de estudios. El problema sol determinadas aplicaciones y la forma con la que las mal llamadas redes sociales y otras plataformas usan el neuromárketing para conseguir más consumidores, que potencialmente también lo serán de otro tipo de consumos dopaminérgicos.
Nuestro cerebro tiene plasticidad pero para eso necesita evolucionar a lo largo de generaciones y generaciones. Seguro que en un tiempo será más capaz de gestionar mejor todo, quien sabe a que otras cosas tendrá que estar expuesto el día de mañana
Hay gente que compara esta revolución con otras tecnológicas anteriores y que no pasó nada…pero es un error. Por ejemplo, y reciente, cuando apareció la televisión se veía de manera social y con mediación, sin acceso global o inmediato, tardando décadas en expandirse, en varias generaciones. Lo mismo con el resto de revoluciones tecnológicas. Ahora los cambios se producen semanalmente en etapas críticas del desarrollo.
Nuestro cerebro tiene una capacidad de adaptación y evolución tremenda, pero démosle tiempo a adaptarse. Un tiempo que se nos escapa.
Referencias
Moshel, M. L., Warburton, W. A., Batchelor, J., Bennett, J. M., & Ko, K. Y. (2023). Neuropsychological deficits in disordered screen use behaviours: A systematic review and meta-analysis. Neuropsychology Review. https://doi.org/10.1007/s11065-023-09583-6
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