Entrenar para entrenar. La importancia de formarse en competencias.

Entrenar. Es la base para la mejora de cualquier organización ya sea deportiva, empresarial u de otro tipo. Y no me estoy refiriendo solo a los jugadores u operarios de una organización, sino a sus gestores y entrenadores. Es la manera que tenemos de desarrollar de manera más rápida los conocimientos, aptitudes y habilidades. Todo ello a favor de la mejora del grupo y sus relaciones en el proceso de la creación de un buen equipo de trabajo, el team building.

Es fundamental, sobre todo en las categorías de base en deporte y en la educación primaria en general, tener a educadores bien formados. No sólo a tener el título correspondiente para poder enseñar, sino mantenerse en un proceso de reciclaje y fortalecimiento de las competencias exigidas.

En deporte, por desgracia, se mira demasiado el aquí y ahora y esto es pan para hoy y hambre para mañana.

Un buen entrenamiento de nuestros empleados va a generar una seria de beneficios globales en la organización que muchas veces pasan desapercibidos al no tener un buen plan estratégico a medio o largo plazo.

Algunos de estos beneficios pueden ser:

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  1. Prepara al personal para ejecutar más rápidamente las tareas. Aumentaremos la productividad y la eficiencia. Si tenemos un entrenador que tarda en preparar una sesión de entrenamiento demasiado tiempo, aunque sea muy buena, algo está fallando. Ese tiempo lo podría estar invirtiendo en otra cosa más beneficios para el grupo, como por ejemplo: preparar reuniones periódicas con los padres de los alumnos.
  2. Ofrece oportunidades de mejora y prepara para realizar nuevas tareas. Evidentemente, si seguimos formando en nuevos conocimientos a nuestro personal nos hará crecer a todos. Si un entrenador, por ejemplo, no sabe usar el Excel para realizar cálculos estadísticos y se lo tiene que pedir a otra persona estamos incrementando los costes globales, y reduciendo el tiempo laboral efectivo del resto. Si lo puedo hacer yo sin pedírselo a nadie también va en beneficio de ese alguien. Además, me motivará a seguir aprendiendo cosas nuevas porque el saberlas de forma autosuficiente actúa como reforzador positivo.
  3. Cambio de actitud, el clima se vuelve más satisfactorio para todos. Cuando todo el mundo está preparando para realizar sus tareas se reducen las tensiones laborales, el estrés es menor y se consigue un mayor rendimiento. En general, la gente tiende a enfadarse menos porque no salgan las tareas, porque ahora que sé hacerlas funcionan a la primera sin tener que bajar del cielo a ningún santo.

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Otros beneficios más específicos del aprendizaje de competencias en entornos organizacionales pueden ser:

  1. La mejora de los sistemas de trabajo y procesos. En relación a los beneficios globales anteriormente explicados.
  2. Reduce los rechazos a nuevas tareas. En general, si estamos preparados asumimos mejor los nuevos retos ya que aumentamos nuestro autoconcepto y seguridad en poderlo lograr.
  3. Disminuye las ausencias laborales. Sí, al no tener miedo a realizar el trabajo que me proponen iremos a trabajar con más ganas y no apagaremos el despertador por las mañanas para evitar ese mal trago de tener que hacer algo para lo que realmente no estoy preparado.
  4. Reduce costes de mantenimiento. Si hago mejor las cosas, las estropeo menos.
  5. Reduce el tiempo de aprendizaje. El cerebro, como cualquier órgano, se adapta a las exigencias y “crece” para hacerle hueco a nuevas ideas.
  6. Menor carga de trabajo. El trabajo se va a repartir mejor entre los empleados, cada uno hace sus tareas y esto reduce la carga laboral de los superiores generalmente sobrecargados. Es el típico caso del presidente de un club amateur que por no “gastar” en entrenadores formados al final tiene que acabar haciendo él todo.
  7. Menos horas de trabajo extra. Si se acaban de realizar las tareas antes, antes se irá a casa el empleado y menos va a protestar por esas “horas extra” que no le pagan.
  8. Menos accidentes y lesiones. Como los jugadores, si tienen una buena preparación física menos se lesionarán. Si un entrenador tiene una buena formación menos accidentes laborales tendrá porque cometerá menos errores.

Por todo esto, señores directivos, inviertan en formación de sus empleados y sobre todo entrenen en esas competencias para no confundir competencia con el mero hecho de tener un título. Conozco demasiados entrenadores con el título que no están capacitados para entrenar, pero eso sí, el título lo enseñan mucho.

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Pico

Graduado en Psicología (UNED). Nº Colegiado G-5480 Diplomado en Ciencias Empresariales (USC). Máster en Psicología del Trabajo y las Organizaciones. (INESEM) Técnico Deportivo Nivel II, fútbol sala (RFEF). Etc...